La empresa de Elon Musk busca enfocarse más en inteligencia artificial, en el negocio de drones y en los robots
El fabricante de coches eléctricos Tesla cerró el año pasado con caída de ventas y resultados. 2025 no fue un buen año para la compañía fundada por Elon Musk. El grupo tecnológico acusó el descenso en la venta de coches por el coste de la incursión política de su primer ejecutivo y por la mayor competencia en el segmento de los coches procedentes de China, sobre todo por la china BYD. La compañía tecnológica logró un beneficio de 3.794 millones de dólares, lo que representa un descenso del 46% respecto al año anterior.
El grupo está sumido en una profunda reestructuración. Musk prevé un futuro diferente para la compañía. Pretende enfocarse más en inteligencia artificial, en el negocio de drones y en los robots. Con ese panorama, el grupo con sede en Austin (Texas) registró unas ventas de 94.827 millones de dólares, lo que representa un descenso del 3% respecto a los 97.690 millones ingresados el ejercicio anterior. Se trata del primer descenso de ingresos cosechados por la compañía durante su corta historia, lastrado sobre todo por la caída del 11% en el negocio de venta de vehículo, que representa aproximadamente dos de cada tres euros de los ingresos.











