Ione Belarra, que acusó de “racista” al partido de Puigdemont, matiza el rechazo y Míriam Nogueras descarta tocar “un pelo” del articulado
Cambio de guion en la negociación de la delegación de las competencias sobre inmigración a Cataluña. El portazo de Podemos en el Congreso al acuerdo alcanzado entre Junts y el PSOE, incluso con Ione Belarra acusando de “racista” al partido de Carles Puigdemont, se ha convertido ahora en una ventana abierta para que se cuele la luz verde. Junts, mediante su portavoz en el Congreso de los Diputados Míriam Nogueras, insiste en que “no se tocará ni un pelo del articulado”, pero el desbloqueo del asunto pasa por reformar el preámbulo, que es donde está el planteamiento que los morados rechazan.
La delegación de las competencias sobre inmigración a la Generalitat forma parte de los acuerdos entre Junts y el PSOE y que, según el partido independentista, rellena la carpeta de compromisos pendientes de cumplimiento.
El pasado mes de septiembre Podemos —junto a PP y Vox— frenó en el Congreso la ley para hacer efectiva la delegación de las competencias. Junts defiende que aquel redactado original ya era un “texto muy técnico” y que, por lo tanto, no va a aceptar modificar nada “del articulado”. Podemos fue en su momento muy crítico con la demanda de Junts, sobre todo por el texto con el que se justificaba ese articulado. Ione Belarra, secretaria general de la formación, acusó al el secretario general del partido independentista catalán, Jordi Turull, de “extender su discurso de odio contra las personas migrantes”.






