Lluís Badia admite a regañadientes los negocios con ‘Júnior’, pero niega que le beneficiara como presidente del puerto de Tarragona

Lluís Badia fue presidente del puerto de Tarragona durante el último Gobierno de Jordi Pujol e, inmediatamente después (2004 a 2008) senador por la extinta Convergència i Unió (CiU). Su posición dentro del partido no le impidió, sin embargo, planear al mismo tiempo negocios con Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del expresidente de la Generalitat, tal como ha quedado este martes en evidencia en el juicio que se sigue contra la familia en la Audiencia Nacional, y que por primera vez ha explorado los puntos de conexión del caso con determinados personajes del pujolismo.

Badia ha jugado con habilidad la carta fácil que muchos otros testigos, llamados a declarar por los negocios de Júnior, están usando: la desmemoria. Es un recurso útil puesto que, en efecto, muchas de las operaciones bajo sospecha se remontan a hace por lo menos dos décadas. Tras admitir su “relación de amistad” con el hijo mayor del expresident, a Badia le ha costado reconocer que, además, participó con él y su mujer en sociedades mercantiles (“que yo recuerde, no”, ha dicho antes de admitir que sí) y que su despacho de abogados cobró de Imisa, la sociedad que Pujol júnior empleó para buena parte de sus comisiones como “conseguidor” de oportunidades de negocio.