La especie, que se detectó en Algeciras en 2018, ya está en siete provincias y ha acabado con unas 10.000 colmenas en la última campaña
La avispa se aproxima a la colmena. Es rojiza, con bandas amarillas en el abdomen, y un tamaño que duplica al de las abejas melíferas, que apenas tienen posibilidad de escapar. Atrapa a una sin gran esfuerzo para alimentar a sus larvas con proteínas. Se trata de un ejemplar de Vespa orientalis, especie invasora que llegó a Andalucía en 2018 y que en la actualidad se ha detectado en gran parte de la comunidad autónoma, sobre todo en entornos urbanos y periurbanos costeros, indica una investigación de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), publicada en la
ticle/10.1007/s10530-025-03717-y" data-link-track-dtm="">revista científica Biological Invasions.
La Vespa orientalis es una de las tres especies de avispas no nativas establecidas en España. La primera en asentarse y la más extendida es la avispa asiática (Vespa velutina), detectada en Francia en 2005 y que ha colonizado el norte de España tras cruzar los Pirineos. La tercera, la Vespa bicolor, llegó a Málaga en 2013, y su presencia sigue siendo limitada. También se localizó un ejemplar de su Vespa soror en Asturias —el primer registro en Europa—, pero no hay evidencias de que se haya establecido.







