Las políticas no pueden centrarse solo en la oferta, sino que deben regular el mercado para priorizar la función social de la vivienda
¿Alguna vez pensamos que el territorio no es un bien infinito y que tenemos que cuidarlo y utilizarlo adecuadamente? Sería aconsejable que las administraciones públicas no vendieran el suelo público y así conseguir, en el caso de la vivienda, beneficios sociales acumulativos a largo plazo. ...
Son cada vez más sorprendentes los criterios contradictorios que aparecen en algunas informaciones. ¿Cómo se puede plantear que hay sectores sociales que no pueden conseguir vivienda y la única salida que se sugiere sea el ofrecer suelo público barato a cambio de bajar el precio?
El problema de la vivienda es complejo y su solución va mucho más allá de simplemente liberar más suelo para construir. Abordarlo de manera efectiva requiere de políticas sociales públicas específicas que garanticen el acceso a un hogar a las personas que carecen de capacidad económica para comprar o alquilar en el mercado.
Uno de los problemas que no se terminan de despejar en España es la falta de voluntad política, que se pone de manifiesto en el escaso gasto en vivienda en relación con otras prestaciones sociales, lo que lleva aparejado la insuficiente oferta de viviendas sociales que sitúan a España a la cola de la Unión Europea en esta materia.






