Tal vez los europeos o los americanos (tan críticos del orden liberal en el que viven cómodamente) tomarán en serio la libertad cuando lleguen a perderla

El pueblo iraní marcha en las calles contra el régimen teocrático que lo masacra. El venezolano siente alivio por la captura del tirano, pero aspira a recobrar la democracia. El cubano apenas tiene fuerzas para buscar el pan de cada día: aun así, protesta. La libertad ha estado a la defensiva en el siglo XXI, pero está de vuelta: es un valor...

cardinal, irrenunciable y perenne.

Los reclamos de libertad otorgan plena vigencia al único orden que la defiende: el liberalismo. En su sentido clásico, el liberalismo no es una ideología. Es ante todo una actitud personal, una disposición a la tolerancia. Y es un orden cuyos pilares son el Estado de derecho, las garantías individuales y las libertades plenas.

Porque la revista Vuelta era una revista liberal, con Octavio Paz organizamos en 1990 el “Encuentro Vuelta: La experiencia de la libertad”. Con esa inspiración, en Letras libres convocamos el pasado noviembre al encuentro “La libertad de vuelta”.