La actriz y la cineasta se cruzan en el programa de laSexta: “Yo hago la película para crear las imágenes que no tengo. Y tú haces un ejercicio de escoger todas las imágenes que tienes para crear algo”

Son dos ejercicios de memoria muy distintos, pero con las mismas preguntas. Por un lado la película Romería, de Carla Simón, explora el dolor con raíz autobiográfica que dejó la muerte de sus padres por sida cuando ella era apenas una niña. Mientras que Alba Flores se dispone a buscar la verdad sobre quién fue precisamente su padre, un músico legendario, fallecido cuando ella tenía ...

ocho años, en el documental Flores para Antonio. “Yo hago la película para intentar crear las imágenes que no tengo. Y tú haces un ejercicio de escoger todas las imágenes que tienes para crear algo”, reflexiona Simón emocionada en el piso de la actriz. Después de posponer varias veces el encuentro, ambas se reúnen, por fin, como invitadas en el programa Lo de Évole emitido en laSexta.

“Lo más esencial que te da el arte”, dice Carla Simón, “es que a través de una película puedes resucitar” a alguien. En su caso, la “dolorosa” muerte de sus padres estuvieron llenas de estigmas y tabúes: “Se quedó un tapón allí difícil de gestionar, algo escondido. De repente, a través de la película, los siento más”, confesaba la directora. Bajo esa misma línea, Alba Flores se reencontraba con su padre: “Ahora tengo una sensación de él, que es algo que no había tenido desde los ocho años”.