El hijo de Estèe Lauder fue quien, según diversos testimonios, introdujo por primera vez esa idea en la cabeza del presidente de EE UU
Si uno relee hoy las noticias de 2022 que relataban cómo Donald Trump tuvo la idea de comprar Groenlandia, se da cuenta del giro casi delirante que ha dado el mundo. Entonces, aquella ocurrencia, sugerida por el empresario Ronald S. Lauder (Nueva York, 81 años), no era más que un pensamiento descabellado para muchos. Pero eran otros tiempos.
La historia se la contó John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, al periódico The Guardian, en 2018. Según su relato, durante su primer mandato, el presidente de Estados Unidos lo llamó para discutir una nueva idea: un destacado empresario acababa de sugerirle comprar Groenlandia.
Ese amigo, pudo saber Bolton, era Lauder, heredero del imperio global de cosméticos Estée Lauder Companies, filántropo, coleccionista de arte y amigo de Trump desde hacía décadas. Al parecer, ambos dedicaron un buen rato a discutir la propuesta y entonces presidente salió de la conversación plenamente convencido.
Según Bolton, este es, a grandes rasgos, el modus operandi de Trump: buena parte de la información que escucha de su entorno cercano la asume como cierta y difícilmente revisa sus posiciones. La idea de Groenlandia llegó a absorber durante meses al personal del Consejo de Seguridad Nacional. Ocho años después, Trump no solo está pensando en comprar la isla, sino incluso en apoderarse de ella por la fuerza.















