Situada entre un futuro cercano y otro más lejano, esta emotiva y optimista aventura, candidata al Oscar, mezcla la soledad infantil con robots, cambio climático y ecología

Triste y a la vez optimista, distópica y utópica, Arco es una película de animación francesa de ciencia ficción que viaja desde un turbulento futuro cercano a un tiempo mucho más lejano en el que caben la esperanza ecologista y los colores. Ópera prima del dibujante Ugo Bienvenu, Arco da un salto entre 2075 y nueve siglos después para hablar de soledad inf...

antil, inteligencia artificial, cambio climático y amistad. El filme, además, es candidato al premio Oscar en la categoría de largo de animación.

La película de Bienvenu, destinada a un público familiar, cuenta la aventura de Arco, un niño de 10 años hijo de una especie de héroes voladores del arcoíris, que desobedece a sus padres y cae por accidente en un pasado (nuestro futuro próximo) hostigado por incendios y tormentas. Allí se encuentra con Iris (el juego con los nombres Arco e Iris es desde su origen en español), una niña que recibe los cuidados de su robot Mikki, mientras sus padres, que trabajan lejos, son hologramas a los que no puede abrazar.

En su viaje entre el siglo XXI y el XXX, Arco resulta deudora del anime del Studio Ghibli japonés o de E. T. y de los viajes en el tiempo de dos referentes del cómic galo inevitables en el universo de la ciencia ficción: Moebius y René Laloux. Aun así, el debut en el largometraje de Bienvenu —reconocido ilustrador del cómic actual francés, director de cortometrajes de animación, vídeos musicales, anuncios de Chanel y hasta pañuelos de Hermès— da señales de una amplia personalidad propia que recoge elementos de su obra gráfica (como el robot Mikki) para hablar de memoria poshumana o de un futuro capaz de renacer con las ideas de la arquitectura regenerativa.