Los profesionales denuncian que la falta de inversión en la red “está degradando los estándares de seguridad”

La muerte de un conductor en prácticas en el accidente de un tren de Rodalies, el martes, ha desatado la indignación de los maquinistas, que llevaban tiempo alertando de los problemas de seguridad en la red ferroviaria por la falta de mantenimiento en trenes y vías. Renfe y Adif revisan tanto la red como el material rodante periódicamente y de forma exhaustiva. Sin embargo, el malestar de los profesionales viene de lejos y discurre en paralelo al de los usuarios, hartos unos y otros de las incidencias recurrentes en un servicio básico al que recurren diariamente más de 360.000 viajeros en Cataluña.

La caída de objetos en las vías, que puede suponer un riesgo para la circulación, es un problema frecuente. Se pudo ver con claridad el martes, en pleno temporal. Pasadas las 20.00, una piedra caída en la vía provocó el descarrilamiento de un tren (sin heridos) de la R1 entre Tordera (Barcelona) y Maçanet (Girona). Dos horas más tarde, un muro de la autopista AP-7 cayó sobre la cabina de un tren de la R4 en Gelida (Barcelona) y mató a Fernando Huerta, de 27 años; otras 37 personas resultaron heridas.