La Sala de lo Penal enjuicia dos décadas después a un empresario libanés vinculado a un célebre delincuente británico que robó lingotes
La Audiencia Nacional se dispone a celebrar un juicio cuya investigación comenzó en 1999. Más de 25 años después, un tribunal de la Sala de lo Penal va a enjuiciar a una decena de acusados por un fraude relacionado con el turismo en Canarias, pero con tintes mafiosos; y los magistrados se han encontrado con lo inevitable tras décadas en las que el procedimiento ha acumulado papel y polvo: varios policías que tenían que testificar han fallecido, algunos audios que debían escucharse en sala se han perdido en una inundación y testigos que no aparecen. El caso en el que se juzgará a un empresario que fue señalado como testaferro de un criminal británico —conocido por fraguar “el robo del siglo” ...
XX en Reino Unido— es el vivo ejemplo del colapso que sufren algunos tribunales españoles y que provoca que la justicia deje de cumplir su función.
Mohamed Jamil Derbah, nacido en el Líbano, pero afincado en Tenerife, se sienta en el banquillo a partir de este jueves como principal acusado. Según la Fiscalía, él ostentaba “la dirección de la organización” dedicada a captar turistas en las calles canarias y venderles paquetes de vacaciones imposibles, a vender a ciudadanos extranjeros propiedades inexistentes y a coaccionar a comercios instalados cerca de las playas que debían pagarles una suerte de cánon para garantizar la seguridad en la zona. El nombre de este libanés estuvo muy relacionado a finales de los 90s con el de John Palmer, un delincuente inglés que logró el célebre robo de lingotes de oro en Heathrow en 1983. Palmer fue asesinado en 2015 y, según recuerdan fuentes de la investigación, Mohamed Jamil Derbah fue señalado como su “hombre de confianza” y la persona que había atesorado un imperio inmobiliario en Canarias escondiendo el dinero de aquel robo.






