El trabajador ha destacado la “amistad” de su antiguo jefe con el exconsejero madrileño, acusado de amañar contratos en su favor

La Fiscalía Anticorrupción ha situado ya a Francisco Granados, exconsejero de la Comunidad de Madrid, en la diana durante el juicio que acoge la Audiencia Nacional desde el pasado lunes por una de las líneas de investigación del caso Púnica. Este miércoles, durante los primeros interrogatorios a los extrabajadores de la compañía Waiter Music, que encabezaba el fallecido José Luis Huerta, el ministerio público les ha preguntado por la relación que su antiguo jefe mantenía con el expolítico, acusado de participar en el amaño de contratos públicos a cambio de contraprestaciones del empresario. “Una vez llevé unos regalos a la Puerta del Sol, al despacho del señor Granados”, ha detallado un empleado.

“No sé si eran para Granados. Pero los dejé en su oficina y eran varios. Era sobre 2005 o 2006”, ha descrito el testigo. El abogado del exconsejero le ha preguntado entonces: “¿Sabe si fueron devueltos?“. “No lo sé. Me dijo: ‘Deja esto en la oficina de Granados”, ha recordado el exempleado, que ha señalado que Huerta le comentó en otra ocasión que iba a “pedir ayuda” a Granados porque no vendían suficientes entradas de un concierto.