Ricardo Godino, concejal popular durante una década en Moraleja de Enmedio (Madrid), admite en un escrito cómo amañaban contratos públicos en favor de un empresario
Ricardo Godino, concejal de Festejos del PP en el Ayuntamiento de Moraleja de Enmedio (Madrid, 5.500 habitantes) durante más de una década, se ha convertido en el primer acusado en confesar en el juicio que acoge la Audiencia Nacional desde el pasado lunes sobre el caso Púnica, que sienta en el banquillo a media docena de exalcaldes del PP y al exconsejero Francisco Granados por una supuesta trama de amaño de contratos en ayuntamientos y en la Comunidad de Madrid. A través de un escrito enviado al tribunal, al que tuvo acceso EL PAÍS, Godino admite su implicación en la manipulación de adjudicaciones en favor del empresario José Luis Huerta y señala al antiguo regidor de su municipio, Carlos Alberto Estrada: “Cumplía con las instrucciones del alcalde”.
Esta confesión del exconcejal supone el primer gran empujón a la tesis de la Fiscalía Anticorrupción en este juicio. El ministerio público sostiene que el fallecido José Luis Huerta se alió con varios cargos del PP para extender sus tentáculos por las administraciones que gobernaban. Y, precisamente, en esa línea apunta el documento remitido por Godino a los magistrados, fechado el 16 de enero (apenas tres días antes de comenzar la vista oral). En su texto, el exconcejal popular describe cómo la trama corrupta se introdujo en Moraleja de Enmedio a través del alcalde y cómo este le dio indicaciones para amañar las concesiones en favor del empresario durante años.






