El éxito de la serie ochentera saca de su nicho y ‘descubre’ al público general el célebre juego de rol de lápiz y papel, que lanza ahora su versión más accesible
Tres amigos se reúnen en una casa de Madrid, después de terminar la serie de Netflix Stranger Things. Al concluir la última temporada se dejaron llevar por el impulso tentador de probar Dungeons and Dragons, el juego de rol que tanto disfrutan los protagonistas de la serie, conocido como D&D. Ahora están reunidos, con una gran caja abierta a un costado: D&D: Heroes of the Borderlands, reza la colorida tapa de la más reciente versión del juego. Ninguno de los tres ha jugado nunca a nada parecido.
Tras una década desde que empezó a emitirse, Stranger Things ha dejado un interés por el rol. Tan entrecruzado está el icónico juego de mesa con el ADN de la serie, creada por los hermanos Duffer, que abría su primer capítulo (allá por 2016) con los niños protagonistas jugando una campaña de D&D —las aventuras narrativas en las que los usuarios participan a lo largo del tiempo—. Poco a poco, el éxito de la serie también disparó el interés hacia D&D, que experimenta hoy una visibilidad inédita: tras una etapa de nicho, e incluso acusaciones de satanismo que buscaron desterrarlo, ha llamado la atención del público general. Y los responsables del juego buscan retener esa atención con su nueva edición simplificada, aunque no tanto: sigue haciendo falta conseguir los libros, aprender las reglas, o tener que convencer y coordinar a un grupo de personas para poder jugarlo.






