Una jueza recién salida de la escuela se hará cargo de la instrucción de Adamuz a partir de febrero
La investigación sobre lo ocurrido en el accidente de trenes de Adamuz (Córdoba) arrancó la misma noche del domingo cuando el Juzgado que estaba de guardia en Montoro —un municipio cercano de unos 9.000 habitantes— recibió la llamada que la Guardia Civil hace cuando hay que iniciar el levantamiento de cadáveres. Pero la instrucción está todavía en una fase muy inicial y centrada aún en recibir las autopsias de los 42 fallecidos hasta el momento. Quedan cuerpos por identificar y esa es la prioridad, explican fuentes jurídicas, que avanzan que están a la espera de un primer informe de la inspección ocular de los investigadores y que, entre las primeras diligencias que deberán hacerse, estará tomar declaración al maquinista del tren Iryo que ha sobrevivido. Será Cristina Pastor, una jueza recién salida de la Escuela Judicial, la que tomará las riendas del juzgado a mitad de febrero y se hará con la que, de momento, será la primera gran causa que poner en su currículum.
A primera hora de la mañana de este martes después de la tragedia, un abogado (que prefiere que su nombre no se identifique) hablaba por teléfono en la puerta del Juzgado de la Sección 2 Civil y de Instrucción de Montoro, al que le ha tocado la causa: “Todavía no saben nada. Me han dicho que va a venir un funcionario de refuerzo que va a estar cuatro años solo dedicado a esto”, cuenta a su interlocutor. Habla con una familia de Adamuz que todavía busca a una mujer que no ha aparecido. En efecto, ese pequeño tribunal de instancia que cuenta sólo con dos juzgados vive días convulsos en los que gestionar una gran tragedia, para lo que se reforzará “de forma inminente” con un nuevo juez, un letrado de la Administración de Justicia y dos funcionarios más.








