Felipe VI y Letizia reciben aplausos de los familiares en Córdoba. Los monarcas felicitan a Julio, un vecino de 16 años que participó en el rescate

Tras visitar la zona cero del accidente, en Adamuz, y acercarse después, ya en Córdoba, al lugar donde las familias cuyos cuerpos aún no han sido identificados esperan noticias, los reyes, Felipe y Letizia, acudieron al hospital Reina Sofía, también en Córdoba, para interesarse por las personas que aún están ingresadas. Allí, concluida la visita, el Rey declaró a los periodistas: “Un país muestra su nivel y su fortaleza por cómo se atienden sus emergencias”. También aseguró que la atención médica y sanitaria fue rápida y eficaz y minimizó el número de bajas. “Podía haber sido peor”, añadió. “Hemos podido constatar la altísima profesionalidad, la dedicación, la entrega de todos los que han estado implicados en atender la emergencia, vengan de donde vengan”. Por su parte, la reina Letizia agregó: “Todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe”.

La visita había empezado un par de horas antes, en Adamuz, junto a las vías donde se estrellaron los dos trenes. Los reyes observaron de cerca los vagones siete y ocho del tren Iryo, el que descarriló el pasado domingo. Estos vagones, volcados sobre la línea férrea, fueron los más afectados de este convoy. Cerca aún se aprecian maletas tiradas por el suelo y prendas de ropa que colgaban por las ventanas. Los reyes, que iban acompañados de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, hablaron con miembros de la UME y de los bomberos que participaron en las labores de rescate de esa noche, y con médicos y sanitarios que atendieron a los heridos. También, con algunos de los vecinos de la localidad de Adamuz que nada más enterarse de lo que había ocurrido cerca de su pueblo corrieron a ayudar a los afectados por el accidente. Tanto Felipe VI como doña Letizia se quedaron un rato y felicitaron a Julio, un vecino de 16 años que participó en las labores de rescate.