Londres y Washington acordaron en 2025 la entrega del archipiélago a cambio del alquiler de una base militar, pero ahora el presidente de Estados Unidos carga contra esa decisión para justificar la toma de Groenlandia
La aparente luna de miel entre Donald Trump y Keir Starmer parece estar a punto de terminar. El presidente estadounidense ha dado un giro brusco de opinión en las últimas horas para cargar contra la decisión adoptada conjuntamente por Londres y Washington en octubre de 2024 —y materializada en mayo de 2025— de devolver el archipiélago de Chagos, en el Océano Índico, a la nación insular de Mauricio. Y ha convertido ese episodio en otra razón para justificar su intención de anexionarse la isla danesa de Groenlandia.
“Asombrosamente, nuestro brillante aliado de la OTAN, el Reino Unido, planea en la actualidad entregar la isla de Diego García, el enclave de una base militar estadounidense crucial, a Mauricio, y lo va a hacer SIN MOTIVO ALGUNO”, ha escrito Trump este martes en su red social, Truth Social. Y eso a pesar de que la Administración estadounidense dio en su día su respaldo al acuerdo: el secretario de Estado, Marco Rubio, lo llegó a calificar de “logro monumental”. También la ONU y el Tribunal Internacional de Justicia abogaron por la cesión de la soberanía a Mauricio.











