La gran isla helada es accesible sin necesidad de ir equipado como un explorador polar, sobre todo en la costa sur y en la occidental. Pero es mejor visitar sus pueblos y fiordos con agencias especializadas que tengan allí infraestructura para alojarse y moverse

Groenlandia está de rabiosa actualidad, muy a pesar de los groenlandeses. El afán del presidente estadounidense

s://elpais.com/internacional/2026-01-19/trump-afirma-que-ya-no-se-siente-obligado-a-pensar-unicamente-en-la-paz-porque-noruega-no-le-concedio-ese-premio-nobel.html" data-link-track-dtm="">Donald Trump de quedarse con esta isla, que es un territorio autónomo de Dinamarca y, por lo tanto, de la Unión Europea, ha hecho que todo el mundo vuelva la vista hacia un rincón del planeta al que probablemente no habían mirado o consulten en Wikipedia o en herramientas de Inteligencia Artificial quién diablos vive y de qué forma lo hace en esa mancha blanca de tamaño descomunal en una esquina del continente americano.

Groenlandia es uno de los destinos turísticos más singulares del hemisferio norte. Un lugar que me fascina, al que he viajado en multitud de ocasiones y donde aprendí a amar los desiertos blancos, los grandes espacios vacíos y helados y un estilo de vida que sigue apegado a las tradiciones y a una naturaleza hostil, que solo los inuit han sabido dominar para convertirla en su hogar.