El parlamentario exige que las liberaciones de los presos políticos sean para todos y sin condiciones
Henrique Capriles lleva dos sesiones como diputado. Este es el rol por el que apostó el año pasado junto con otros políticos separados de la línea dura de María Corina Machado, que pedían boicotear la elección parlamentaria y centrarse en la lucha por los resultados de las presidenciales de 2024. Su posición se reconfigura ahora luego de la salida del poder de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras los ataques de Estados Unidos del pasado 3 de enero. En los baños de la Asamblea Nacional, Capriles se ha cruzado con altos funcionarios del chavismo con los que no hablaba hace más de dos décadas, y que ahora se reúnen gracias al “nuevo momento político” que vive Venezuela, como ha llamado la presidenta encargada Delcy Rodríguez a la etapa que conduce. Una etapa que para muchos, incluido Capriles, no es todavía una transición.
Durante los primeros días que han seguido al estremecido inicio de año en Venezuela, Capriles había guardado silencio, hasta que este lunes ha dado una rueda de prensa junto con diputadas y diputados de la nueva bancada opositora a la que han llamado Libertad, una minoría en el nuevo Parlamento casi totalmente chavista.







