El proyecto para administrar y reconstruir la Franja otorga amplios poderes al presidente estadounidense. Israel rechaza la composición del nuevo organismo
El presidente estadounidense, Donald Trump, cifra en 1.000 millones de dólares (unos 864.000 millones de euros) el precio que los países deben abonar para adquirir un asiento permanente en la Junta de la Paz, el incipiente proyecto internacional que el mandatario lidera con el supuesto objetivo de conseguir la paz en Gaza y otros territorios del planeta. La Casa Blanca ha invitado a por lo menos 60 líderes mundiales a unirse a un organismo que Washington vinculó inicialmente con la resolución de la guerra en el enclave palestino, pero que adquiere la forma de una asamblea mundial que tendría como líder con amplios poderes a Trump, según detalla un borrador de la carta fundacional al que han tenido acceso Reuters y Bloomberg.
El documento, que Estados Unidos ha enviado a decenas de países a los que invita a participar, detalla que el presidente de la Junta de la Paz —es decir, Trump— tendrá el derecho de decidir quién aspira a unirse al club y cuándo y dónde se celebrarán sus encuentros y votaciones. También tendrá la última palabra sobre las decisiones del organismo, descrito en el borrador como “una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y asegurar una paz duradera en zonas afectadas o amenazadas por conflictos”.











