Francia rechaza por el momento participar en el organismo, ante las dudas de que pueda servir para poner “en entredicho” a la ONU
Los regímenes autoritarios de Rusia y Bielorrusia han recibido sendas invitaciones de la Casa Blanca para ser parte de la Junta de la Paz, el organismo que supervisará la reconstrucción de la franja de Gaza y que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aspira a que se convierta más adelante en una institución de resolución de otros conflictos por todo el mundo.
El Kremlin ha confirmado este lunes que ha recibido la invitación de la Casa Blanca. “Estados Unidos ha invitado a Vladímir Putin a unirse a la Junta de la Paz”, ha anunciado el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov. Putin, no obstante, no ha tomado una decisión todavía. “Estamos estudiando todos los detalles de la propuesta. Esperamos contactar con la parte estadounidense para aclarar todos los matices”, ha señalado Peskov.
Trump encabezará el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, su nombre oficial). Y ha elegido para formar parte de esa junta a dos personas clave en los contactos con Rusia: su enviado especial para todo, incluido Oriente Próximo, Steve Witkoff, y su propio yerno, Jared Kushner. Más de medio centenar de jefes de Estado y líderes mundiales han sido invitados a tener un asiento en el organismo, bajo estricta dirección de Trump.















