El ministro de Transportes, Óscar Puente, califica el siniestro de “tremendamente extraño”

Cómo ha sido el accidente. A las 19.45 de este domingo, según ha informado Renfe, el tren 6189 de Iryo que realizaba el trayecto Málaga-Atocha (Madrid) con 317 pasajeros a bordo descarriló a la altura de Adamuz (Córdoba, 4.200 habitantes) e invadió la vía contigua provocando el descarrilamiento de otro tren que circulaba en ese preciso momento en sentido contrario, el Alvia 2384 que hacía el trayecto Madrid-Huelva con un centenar de viajeros. En el momento de la colisión, según fuentes oficiales, el Alvia circulaba a una velocidad de 200 kilómetros por hora. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado pasadas las 00.45 de este lunes que en la colisión los dos primeros coches del Alvia, en los que viajaban 53 personas, “han salido despedidos”. El consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha detallado que esos vagones han caído a un terraplén de unos cuatro metros.

Número de víctimas. Al menos 21 personas han perdido la vida en el accidente, pero la cifra “no es definitiva”, según ha explicado Puente cerca de la una de la madrugada. Entre los fallecidos está el maquinista del Alvia, de 27 años. Además, según el ministro, 30 heridos han sido trasladados a centros hospitalarios “con cierta gravedad”. El director jefe del consorcio de bomberos de Córdoba, Paco Carmona, ha explicado que han rescatado a personas con “cortes, magulladuras, contusiones, fracturas abiertas...” y que “un amasijo de hierros” dificultaba el acceso a las víctimas que viajaban en los vagones más afectados. El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno (PSOE) relató a EL PAÍS que al llegar al lugar del siniestro se encontró “un escenario dantesco”.