Esta sensibilidad probablemente ayude a reforzar vínculos comunitarios, también con los migrantes
Se debate últimamente si se está produciendo un giro religioso en España, en Occidente y quizá en otras partes del mundo. Quienes detectan este giro señalan cambios estéticos en la cultura de ma...
sas que serían, en parte, el resultado de una coyuntura conservadora y reaccionaria de alcance global, similar a la que tuvo lugar en los años ochenta del siglo pasado. Pero también es posible que estos indicios aparentemente superficiales obedezcan a un cambio social y cultural más profundo. Frente a un sistema económico descarnado, tras el encierro sufrido durante la pandemia y ante los dilemas éticos que plantean los avances tecnológicos en ámbitos como la genética y la inteligencia artificial, muchos jóvenes buscan respuestas que el secularismo, por su propia naturaleza, no ofrece. Desde una perspectiva progresista, conviene prestar atención a este sentimiento religioso, pues podría ser que, en esa necesidad de religare, de vincularse entre personas y de hallar un propósito que vaya más allá de la realización material individual, exista un impulso transformador de carácter colectivo. Conviene atender, asimismo, al auge de tendencias como la moda modesta y unisex, en las que convergen aspiraciones piadosas y rebeldes.






