La reunión entre Transición Ecológica y el Ayuntamiento de Almonte para restaurar los graves daños de la urbanización onubense acaba sin acuerdo

Tras el tremendo oleaje que hace dos semanas arrasó el paseo marítimo y dejó expuestos al mar varios edificios de la macrourbanización de Matalascañas (Almonte, Huelva), ha llegado la resaca política con desencuentro. Este miércoles el Ayuntamiento de Almonte y el Ministerio para la Transición Ecológica demostraron que arreglar los daños costará sudor y lágrimas. La cuestión más relevante para los 150.000 veranea...

ntes que acuden a este tramo de la costa pegada a Doñana, es si el paseo marítimo estará arreglado este verano. Pero parece muy cuesta arriba.

El temporal arrasó con 1,5 kilómetros de paseo marítimo ―de los 4,3 que abarca Matalascañas― y arreglar el firme y los accesos a la playa llevará tiempo, mucho más que seis meses. “Vamos a intentar que el paseo esté lo más decente posible, pero es imposible garantizarlo”, admiten fuentes municipales del Ayuntamiento de Almonte, de quien depende la macrourbanización. Además, dos familias han sido desalojadas y 50 viviendas fueron afectadas por el temporal.

Mientras el Consistorio insta a actuar con celeridad para recuperar la normalidad turística en verano, cuando renace esta ciudad costera, el Ministerio apuesta por una solución estudiada que permita “reordenar y reforzar el borde litoral frente a los temporales y los efectos del cambio climático”.