El Consejo de Participación del Parque se opone a la orden del Miteco que extiende el dominio público terrestre a un espacio que consideran que es solo de agua dulce
El Consejo de Participación de Doñana se ha opuesto este jueves a la orden de Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) que aprueba el deslinde de 118,7 kilómetros de dominio público marítimo terrestre en la marisma. El Gobierno se ha quedado solo ante los votos en contra del resto de actores clave en el espacio natural, como las asociaciones ecologistas, la Estación Biológica de Doñana, los propietarios y regantes, las administraciones locales y la Junta de Andalucía que consideran excesivo el terreno acotado por el Miteco, al entender que esa extensión no tiene influencia mareal activa -se inunda con agua salada-, sino que solo reciben agua dulce, por lo que no cumplirían los requisitos técnicos para ser catalogado como dominio público marítimo terrestre. “El deslinde tal y como está supondría terminar con el Parque tal y como lo conocemos”, advierte Juanjo Carmona, portavoz de WWF.
El Gobierno tiene el deber constitucional de deslindar la costa, una responsabilidad que se articula en la ley de costas y a la que ninguna de las entidades representadas en el Consejo de Participación de Doñana se ha opuesto. Lo que se cuestiona son los criterios adoptados para determinar su extensión. En virtud de esa obligación, el Miteco lleva dos años trabajando en una orden para establecer ese deslinde a partir de unos informes técnicos elaborados por las consultoras Trahsatec e Idyma que han puesto en duda las entidades científicas y ecologistas vinculadas al entorno natural, a través de las alegaciones que han presentado en este tiempo y que han vuelto a reiterar en la reunión extraordinaria mantenida este jueves en la que también ha estado presente el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.






