La movilización de las instituciones culturales y sociales ha sido clave para que las esculturas previstas a la entrada del puerto se queden solo seis meses y no 25 años como estaba previsto

Neptuno y Venus han perdido la batalla en Málaga. La Autoridad Portuaria ha anunciado que las esculturas de los dioses que se están instalado a la entrada del recinto desde el centro histórico de la ciudad estarán expuestas durante seis meses cuando estaba previsto que lo estuvieran durante 25 años y, después, se trasladadas a un lugar menos visible. La institución pública ha cedido así a la movilización de las instituciones culturales y sociales que han criticado la instalación de las piezas de hasta ocho metros ...

de altura, firmada por el artista ceutí Ginés Serrán Pagán. Lo hicieron por la falta de transparencia del proceso, por su afección al paisaje histórico urbano de la capital malagueña y por considerarlo un conjunto de “monumentalidad ampulosa y anacrónica”, como recoge un manifiesto firmado por cinco malagueñas de relevancia social. Al creador, eso sí, no le ha gustado el plan. “Si al público no le gusta, a los seis meses me las llevo a Ibiza, París o Roma”, ha dicho en 101 TV.

Han pasado cuatro años desde que Serrán Pagán ofreció su trabajo —que planeaba en homenaje a su padre, nacido en un pueblo malagueño— durante una conversación privada con el presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio. Fue en 2021 y, desde entonces, el artista trabajó en su diseño y construcción, realizada en sus talleres en China, desde donde llegaron hace unos meses a Málaga. El puerto, mientras tanto, hizo el papeleo y aprobó en su consejo de administración dedicar casi 70.000 euros a la construcción de dos pedestales y la colocación de sendas piezas sobre ellos, mientras que otras dos —un par de leones— irán sobre el suelo. La idea inicial es que fueran una donación, pero ello exigía un mayor coste a las arcas públicas, así que finalmente se llegó a un acuerdo de cesión de 25 años renovables por periodos de 10 años. A pocos días de que se instalen todo el conjunto para las próximas dos décadas y media, con las bases a medio construir, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo lanzó un comunicado que calificaba la obra como kitsch y criticaba su emplazamiento. El revuelo generado ha hecho recular a Rubio. En un escueto comunicado, el puerto ha explicado que ante la “controversia generada” la obra se expondrá solo “seis meses” a la entrada y después se trasladará a otro lugar, decisión tomada, aseguran, tras conversar con el Ayuntamiento de Málaga. El artista, que no ha parado de realizar entrevistas en los medios de comunicación, rechaza la idea del traslado en medio año y amenaza con llevárselas a otra ciudad europea.