Collboni defiende que los topes al alquiler han bajado un 4,9% los precios en su ciudad mientras Almeida fía la solución a construir más

El Senado ha vivido este miércoles un debate peculiar, un clásico entre Barcelona y Madrid que no ha sido futbolístico pero que sí ha confrontado dos modelos, en este caso sobre cómo afrontar la emergencia en los precios de la vivienda en las dos ciudades más importantes del país. Lo han protagonizado sus dos alcaldes. El regidor de Madrid, José Luis Martínez Almeida, del PP, ha rechazado sin ambages aplicar los topes a los precios del alquiler que permite la ley estatal de vivienda, cuyos efectos ha descalificado como muy “negativos”. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, del PSC, ha aportado datos oficiales para demostrar que la ley y sus topes han funcionado en su ciudad y han bajado los precios un 4,9%, dejando en los bolsillos de las familias 220 euros más al mes.

El debate en la Comisión de Vivienda del Senado se presentaba en teoría como un nuevo duelo, en este caso político y de gestión, con el trasfondo del grave problema del precio de las casas, sobre todo para alquilar. La situación trasciende los casos de Madrid y Barcelona hasta convertirse en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos de todo el país. Las medidas aplicadas y la manera de actuar de los alcaldes de esas dos grandes ciudades, sobre todo con relación a la ley estatal de vivienda aprobada en el Congreso en 2023, ha sido el nexo conductor de toda la discusión, que realidad se ha organizado como una sucesión de exposiciones porque los dos regidores no se han encontrado en ningún momento.