Europa denuncia la “brutalidad” de la represión del régimen, pero advierte en contra de forzar un cambio desde el extranjero

La Unión Europea quiere acelerar el paso para imponer sanciones más duras a los “responsables” de la “brutal represión” de las protestas sociales en Irán, con cuya población se han solidarizado numerosos gobiernos europeos que han convocado a los representantes diplomáticos del país persa para pedir explicaciones por la brutalidad de las acciones contra los manifestantes. A la par, Bruselas alerta de que cualquier cambio de régimen debe llegar desde dentro, no impuesto por fuerzas exteriores, después de las amenazas de Washington de que podría emprender acciones militares contra la República Islámica.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado de “aterrador” el alto número de muertos en las protestas sociales que sacuden al país, y que un alto cargo iraní ha cifrado este martes en alrededor de 2.000 personas, según la agencia Reuters. “Condeno sin ambigüedades el uso excesivo de la fuerza y la continua restricción de la libertad”, ha declarado la jefa del Ejecutivo europeo en un mensaje en las redes sociales. “La respuesta brutal y desproporcionada de las fuerzas de seguridad es inaceptable y pone de manifiesto que se trata de un régimen que teme a su propio pueblo”, ha denunciado por su parte la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, desde Berlín.