El organismo revisa al alza sus previsiones económicas, pero advierte que el planeta se encamina a la década con menor crecimiento desde los sesenta
Hay quien sostiene que importa más el dato que el relato. Según esta versión, el Banco Mundial (BM) ha revisado al alza las previsiones de crecimiento de la economía mundial para este año, cuando espera un avance del 2,6%, dos décimas más que los cálculos difundidos en verano. Y sitúa en el 2,7% el desempeño para el próximo ejercicio, una décima más de las proyecciones iniciales, según el último informe Perspectivas Económicas Mundiales del Banco Mundial.
El documento del organismo multilateral con sede en Washington insiste, sin embargo, en poner el énfasis en el relato: la historia que cuenta la institución presidida por Ajay Banga es que, en general, la economía global ha resistido a las perturbaciones posteriores a la pandemia, como la invasión rusa de Ucrania y la guerra comercial. Pero los países ricos lo han hecho mejor que las economías en desarrollo. Y aunque mejora su pronóstico global para los dos próximos años, advierte de que el crecimiento es insuficiente para que los países emergentes reduzcan la brecha con las economías avanzadas y mejoren las condiciones de sus ciudadanos.






