El hermano pequeño del primer campeón sudamericano del rally se lleva su tercera victoria de etapa en una edición a la que llegó muy tocado: “Cuando las ganas son tan grandes el dolor pasa a un segundo plano”, dice
El argentino Luciano Benavides compareció sin muchas expectativas en Arabia Saudí, pero ahora se planta como líder del Dakar 2026 en motos cuando llegan las jornadas decisivas de la prueba. Y lo hace tirando de fuerza mental, ya que el físico no está para demasiados rodeos. A dos meses del inicio de la carrera, se rompió el hombro y los ligamentos cruzados de la rodilla. A un día de empezarla, durante una sesión de fotos de un patrocinador, se cayó al tropezar con una piedra tras un salto y terminó de reventarse el menisco.
El nativo de Salta, de 30 años y hermano de Kevin, el primer campeón sudamericano del Dakar, parece haber encontrado otra marcha ante el cúmulo de adversidades. La de este lunes es su segunda victoria consecutiva de especial, la tercera en lo que va de rally. Una exhibición abriendo pista en nada más ni nada menos que la especial más larga de la presente edición. Con un tiempo de 4h 26m 39s, Benavides se impuso por cuatro minutos y medio a su compañero y vigente campeón Daniel Sanders, incapaz de cazarle en los 481 kilómetros contra el cronómetro, un menú variado con pistas rápidas, dunas, cañones, vegetación e incluso algunas rocas con paisajes sobrecogedores en el oasis de Al Dawasir












