Un canadiense enamorado de España ha sido premiado por sus pulsos ultrarrápidos de luz, la brújula para descubrir el micromundo

Las personas tenemos la sensación de que todo pasa muy deprisa. Pero es un tiempo extraordinariamente lento en comparación con la velocidad de los sucesos en el mundo microscópico, más allá de los límites de la percepción humana, donde se determina la materia, donde las combinaciones de partículas conforman todas las sustancias del universo. Allí hay sucesos que se producen en attosegundos (as), la trillonésima parte de un segundo. Un as es equivalente a 0,000000000000000001 segundo o 10-18 y se corresponde, aproximadamente, con el tiempo que tarda la luz en atravesar un átomo y la escala natural del movimiento electrónico en la materia. El Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) también ha conseguido un pulso de rayos X blandos de tan solo 19,2 attosegundos

El húngaro Ferenc Krausz, la francesa Anne L’Huillier y su compatriota Pierre Agostini fueron galardonados en 2023 con el Nobel de Física por desarrollar pulsos de luz extremadamente breves para medir ese, hasta entonces inmensurable, proceso del movimiento o intercambio de energía de los electrones. Lo recibieron ocho meses después de que esas investigaciones obtuvieran el Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ciencias Básicas de la Fundación BBVA.