Imagen de archivo de unas gominolas en un centro de pruebas alimentarias. EFE/Marius Becker

Juan Javier Ríos |

Madrid (EFE).- La detección de fragmentos de piedra y metales en chocolate belga, de trozos de vidrio en vino francés, de restos de caucho en sopas o incluso de cannabinoides en productos de confitería son algunas de las alertas alimentarias más curiosas de la treintena que España activó en 2025.

El Ministerio de Consumo, a través de la Aesan, informó el año pasado de una treintena de alertas alimentarias de interés para toda la población (siete menos que en 2024).

Son cerca de tres alertas al mes, entre las que no se incluyen las activadas sobre alérgenos ni las de complementos alimenticios.