Varios hospitales entran en estado de emergencia por la llegada de heridos de bala mientras se mantiene el corte de internet en el país

Las protestas en Irán persisten este sábado en todo el país después de que estallasen hace dos semanas en los callejones del Gran Bazar de Teherán, y lo hacen a pesar de atravesar el tercer día consecutivo con el bloqueo de internet impuesto por las autoridades. Pese al apagón informativo, los grupos de derechos humanos con contactos sobre el terreno y las agencias de noticias estatales informan sobre un número creciente de víctimas mortales y de heridos de bala, así como de la propagación de disturbios e incendios provocados. Ante esta situación, las autoridades de la República Islámica han amenazado con reprimir “con la mayor fuerza” a los “alborotadores”, a quienes distinguen de los legítimos manifestantes y vinculan a agentes externos.

El ejército iraní subió el tono este sábado advirtiendo de que mantendrá el estado de alerta para torpedear lo que considera “conspiraciones del enemigo”, en aparente referencia a EE UU e Israel, a quienes acusa de poner en riesgo la seguridad nacional. El comunicado es el último de una sucesión de mensajes similares que los dirigentes iraníes han lanzado contra su propia población. El Consejo de Seguridad Nacional avisó el viernes mediante una televisión local de que las autoridades de seguridad y judiciales están preparadas para lidiar con los individuos que favorecen lo que describió como agendas extranjeras.