Un operario esparce sal en un paso de peatones en Zaragoza. EFE/ Javier Cebolladan/ Archivo
Madrid (EFE).- Aunque no se trate de ‘Filomena’, con las borrascas ‘Francis’ y ‘Goretti’ muchas carreteras, calles y espacios públicos han precisado de nuevo de sal marina para su deshielo, una práctica que absorbe hasta el 20 % de la cosecha anual de las salinas españolas, en torno a 170.000 toneladas.
España extrae cada año una media de 850.000 toneladas de sal marina en 8.500 hectáreas de balsas en sus costas, lo que supone una facturación agregada de 60 millones de euros para las seis compañías que forman parte de la Asociación de Salinas Marinas (Salimar), que aglutina el 90 % de la producción del sector.
Sus asociados se reparten por el litoral atlántico y mediterráneo y producen el 40 % de la sal marina de Europa: Salinas del Odiel (Huelva), Grupo Asal (Cádiz), Bras del Port (Alicante), Infosa (Tarragona), Salinas de Es Trenc (Mallorca) y Salinera Española (Ibiza y Murcia).
El gerente de Salimar, César Martín, ha explicado a Efeagro que tanto el porcentaje dedicado al deshielo de superficies como la producción total fluctúa cada año, lógicamente, según la demanda y las precipitaciones y danas en las diferentes balsas de secado y cristalización de la sal por la acción del sol y del viento.







