La propuesta de financiación pactada entre el Gobierno y ERC abre una negociación que lleva demasiado tiempo postergada

El nuevo sistema de financiación autonómica anunciado este viernes por el Gobierno supone el primer intento real y sólido de acabar con la anomalía de tener caducado desde hace 12 años el método de reparto que rige desde 2009. Sucesivos gobiernos han evitado abrir un debate imprescindible para la financiación de los servicios p...

úblicos en España, que en buena medida recaen sobre las comunidades autónomas. Por este motivo es una buena noticia que finalmente haya una propuesta firme y que el Gobierno se haya puesto a buscar apoyos para aprobarla más allá de Esquerra Republicana de Catalunya, el partido que más ha presionado al PSOE para que presente un nuevo modelo de financiación y que el jueves se arrogó la autoría de la propuesta.

La nueva fórmula destaca por inyectar 21.000 millones de euros al sistema de reparto, de los que 16.000 saldrán de una ampliación de la parte de IRPF e IVA que el Estado cede a los territorios. Es decir, hay considerablemente más dinero a repartir que en el modelo anterior y se da mayor corresponsabilidad fiscal a las Comunidades Autónomas. Se incorporarán a la cesta de tributos cedidos también el 100% del impuesto de patrimonio, el de depósitos bancarios, el de actividades del juego y el de residuos.