El nuevo modelo favorece a Cataluña, pero se plantea como una evolución del actual y no como la ruptura que anticipaba el primer acuerdo entre el PSC y ERC
El Gobierno ha puesto sobre la mesa la propuesta de reforma del sistema de financiación autonómico tras un año y medio de tensas negociaciones entre el PSOE y ERC, pero se ha dejado por el camino mucho de lo contenido en aquel primer documento donde los independentistas reclamaban una financiación singular para Cataluña. De concretarse el nuevo modelo se trataría más bien de una evolución del e...
squema actual, en una óptica federalista y con recursos récord, que sí favorece a Cataluña, pero no supone aquella ruptura total con el esquema vigente que los independentistas llegaron a exigir.
La falta de apoyos para presentar presupuestos en Cataluña agravó la crisis del Govern de Pere Aragonès y le llevó a convocar elecciones en marzo de 2024, después de haber gobernado en minoría durante dos años por el abandono de Junts. En julio, un PSC liderado por Salvador Illa cosechó una amplia victoria y apuntaló en Cataluña el que ahora es el principal feudo socialista. Con Junts afianzado en la oposición, fue ERC, de la mano de los Comunes, quien se puso al frente de las negociaciones por investir a Illa como president de la Generalitat.






