El presidente cubano y primer secretario del Partido Comunista llama a sus bases plantearse qué están haciendo mal para no poder solucionar los problemas que enfrenta la isla

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba y primer secretario del Partido Comunista cubano, ha entonado este viernes un singular mea culpa al afirmar que los problemas que aquejan a la isla caribeña son responsabilidad de la dirigencia política. “Tenemos que empezar a cambiar desde el partido y tenemos que lograr que nuestra militancia y nuestras organizaciones de base nos sentamos responsables de todo lo que funciona mal y de todos los incumplimientos”, afirmó. Las declaraciones de Díaz-Canel se dan tras el derrocamiento de Nicolás Maduro la madrugada del 3 de enero en Venezuela y el aumento de un discurso anticastrista por parte de los halcones del Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump. “Cada vez que haya un problema que enfrentar, cada vez que haya una traba que romper, digamos de ahora en adelante en la organización ‘qué estamos haciendo mal”, recomendó el líder comunista cubano.

Díaz-Canel hizo estas declaraciones el jueves durante los llamados plenos extraordinarios de los comités provinciales del Partido de Guantánamo y Santiago de Cuba, en los que pidió “un cambio de mentalidad en el trabajo del Partido” para impulsar transformaciones de fondo en la isla. “Nosotros, como Partido, tenemos que centrarnos y orientarnos a las prioridades y a los escenarios donde se desarrollan esas prioridades, que es en la base”, dijo el dirigente político. Ese cambio de mentalidad, según el mandatario, está dirigido a una mejora en la conducción de la economía cubana, aquejada de males como los apagones de hasta 18 horas, jornadas enteras sin servicio de agua, una inflación rampante del 10%, escasez de alimentos y los que se encuentran están cada vez más caros, salarios de hambre y donde el dólar se traga los pesos cubanos. “Nosotros necesitamos que la mayor parte del tiempo los cuadros estemos en la base”, reiteró Díaz-Canel.