Por Óscar Maya Belchí |
Yeda (Arabia Saudí) (EFE).- El Real Madrid jugará la final de la Supercopa de España el domingo en Yeda (Arabia Saudí) frente al FC Barcelona tras imponerse en semifinales (1-2) a un Atlético de Madrid que acusó el gol antes de los dos minutos de Fede Valverde, que marcó un encuentro en el que los de Simeone dispusieron de más remates, pero sin el acierto necesario para, al menos, forzar los penaltis.
La energía de Valverde se impuso al minuto y 17 segundos. En una falta a más de 25 metros de la portería de Jan Oblak, quien erró al colocar una barrera en la que, también, Sorloth se puso de perfil en el lanzamiento, el uruguayo se preparó para hacer gala de una de sus grandes virtudes, el golpeo fuerte de balón. Colocó el esférico con mimo sobre el césped del Alinma Stadium, dio diez pasos atrás para coger carrerilla, cogió aire y soltó un ‘cañonazo’ que se coló en la portería rojiblanca.
Un pico de energía que demostró también en la celebración. Fede Valverde arrancó a correr, dándose golpes en la cabeza, se tiró al césped y, tras recibir la felicitación de sus compañeros, dedicó un grito al público, en inmensa mayoría madridista.
El trámite del partido













