El 17,6% de los españoles no logran mantener una temperatura adecuada en sus casas, uno de los datos más elevados en la UE y que afecta especialmente a quienes viven de alquiler

11 de noviembre de 2019. Esa es la fecha que cambió la vida de Mercedes Saiz (Madrid, 58 años), que ese día decidió denunciar a su exmarido por violencia de género. Los años de matrimonio le han dejado secuelas, entre ellas un estrés postraumático crónico con depresión recurrente por el trato vejatorio que sufrió, según relata en el ...

madrileño barrio de la Concepción. Tras tomar la decisión, Saiz perdió su forma de ganarse la vida. “En la Navidad de 2019 solo tenía 1,50 euros en la cuenta”, precisa. Desde entonces, se ha tenido que buscar la vida y sus amigos le pagan para que les lleve en coche al trabajo, a casa, a donde le pidan. Con el dinero que gana, no puede afrontar todas las facturas y reconoce que sufre pobreza energética. La muestra más clara es que no puede mantener una temperatura adecuada en su vivienda, una situación que sufre el 17,6% de los españoles, según los datos más recientes del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

El fenómeno crece con fuerza. Aunque el porcentaje cayó en 2024 respecto al anterior, la cifra prácticamente se ha triplicado respecto a 2008. Entonces afectaba al 5,9%, según las cifras recogidas por la Comisión Europea. El Gobierno aún tiene pendiente aprobar la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030 y debe esperar a que el Congreso prorrogue en enero el bono social eléctrico, medidas que los expertos aseguran que van en la buena dirección pero advierten de que queda mucho trabajo para atajar este problema.