El Gobierno somete a consulta la nueva Estrategia 2025-2030, en la que podría revisar unos indicadores que computan como vulnerables a 4,8 millones que no lo son
Pese a las medidas que ha venido aplicando el Gobierno en los últimos años para combatir la pobreza energética, hasta un millón de hogares vulnerables están fuera de los indicadores que se utilizan para determinar dicha pobreza, lo que supone un 30% del total de este tipo de casos, que suman 3,6 millones. Por el contrario, y aunque no lo sean estrictamente, 4,7 millones de hogares son considerados vulnerables “al menos, por alguno” de los tres indicadores del Observatorio UE sobre Pobreza Energética (el que usa el Gobierno), lo que representa un 25% del total de hogares (18,7 millones). Estos datos forman parte de un estudio realizado por la consultora Nera Economic, y la situación ha sido denunciada a través de las alegaciones presentadas ante el Ministerio para la Transición Ecológica en la consulta pública de la nueva Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2025-2030 que está elaborando el departamento que dirige Sara Aagesen, aunque no tiene carácter normativo.
La vulnerabilidad es la principal condición (pero no la única) para que los usuarios puedan solicitar el bono social de la tarifa eléctrica (que pagan todos los consumidores en un pequeño recargo en el recibo de la luz), aunque solo 1,8 millones están acogidos al mismo, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). El bono es un engorroso sistema de descuentos en la factura de la luz, que se sitúan en el 50%, el 65% y el 100%, respectivamente, según se trate de consumidores vulnerables, vulnerables severos, en riesgo de exclusión social o que reúnan otras condiciones. Los dos primeros descuentos bajarán en enero a los niveles precrisis: al 35% y el 50%. Pero ni el bono eléctrico, que solo se aplica, previa solicitud, a quienes tienen contratada la tarifa regulada (PVPC) ni las políticas adoptadas por el Gobierno en los últimos años tras la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania, han conseguido que la pobreza energética remita en España, según reconocen fuentes próximas al Gobierno.






