El bienestar puede encontrarse en pequeños talismanes e, incluso, en el interiorismo o la arquitectura de un espacio.
La teoría del apego, acuñada y desarrollada por el psicoanalista londinense John Bowlby entre 1969 y 1980 (y recogida en el manual Una base segura. Aplicaciones clínicas de una teoría del apego) visibilizó qué agentes significaban protección o refugio para el bebé en el periodo en el que este se separa...
ba de su madre, ya fuera al dejar de estar en sus brazos o al dormir solo en la cuna con la luz apagada. Además del psicoanálisis, religiones monoteístas y paganas o sociedades secretas designaron imaginería, iconografía, relicarios o talismanes para que sus seguidores se sintieran protegidos mediante cercanía corporal o espiritual con el objeto en sí.
En lo que coinciden ambas perspectivas es en identificar lo que en programación neurolingüística se conoce como anclaje: el efecto interior que produce en una persona al entrar en contacto con un estímulo externo. El tipo de anclaje que proporciona confort lo ha visibilizado, entre otros, Lino: el amigo de Carlitos en la tira cómica Peanuts que se aferraba a su mantita de apego cuando necesitaba sentir confianza en sí mismo ante un hecho abrumador. Y, más recientemente, Robbie Williams en The Introvert Chair: una butaca diseñada por él mismo (cuyo precio es de unos 4.000 euros) con la finalidad de ofrecer tranquilidad, sosiego y aislamiento social según se haga uso de ella.






