Una gran mayoría de los lectores y las lectoras escribe sobre el ataque a Venezuela y la captura de Maduro por Estados Unidos

Soy venezolano y detesto a Trump. Pero los países no tienen amigos, tienen intereses. Venezuela lo sabe. El año en que Chávez expulsó al embajador de Washington vendió más petróleo a EE UU que en toda su historia. Oigo comparaciones de Maduro con Allende, pero se ignora la realidad. Abusos y vejaciones, negocios turbios, presos políticos, exiliados.... Pensar que Maduro se iría por las buenas es ingenuo. Desarticuló nuestra democracia para mantenerse en el poder...

. Muchos asumen como doloroso pero necesario pactar con el diablo para que se fuera y vuelva la democracia. Yo no: se han violado leyes internacionales para mantener la influencia de EE UU en el hemisferio, y me preocupan muchas interrogantes. Los que han sufrido las injusticias del chavismo quizás nunca sean reparados, pero al menos hoy tienen un respiro. Soy de Maracay, una ciudad que fue blanco de los ataques. Allá vive mi familia. Y yo quiero un país libre y justo para ellos.

José González Vargas. Madrid

Era temprano y la Cadena SER comenzaba a informar de explosiones en Caracas, que igual habían detenido a Maduro... Cada hora la información era más impactante, más increíble. Y ya no pude despegarme de las noticias en todo el día. A la tarde apareció Trump con otros cuatro hombres y explicaron muy contentos cómo secuestraron al presidente de Venezuela, y dijeron que se quedaban con el petróleo de allí y que ya verían a quién ponían al frente del país. Abiertamente, sin opción a malentendidos. Luego salían venezolanos contentos porque habían secuestrado al presidente de su país. Al final de la noche nos enseñaron un avión y un bulto que era él bajando del avión, y yo pensé que había perdido todo el día viendo la tele y oyendo la radio, pero que esto no era nada comparado con la dignidad que había perdido el mundo.