Los matones no respetan a aquellos que se arrodillan sin resistencia

Donald Trump va a “dirigir” Venezuela “hasta que podamos llevar a cabo “una transición segura, adecuada y prudente”. Mientras ocurre, las petroleras americanas van a “arreglar la infraestructura rota” y “empezar a ganar dinero para el país”. Ha dicho que “Venezuela se apoderó unilateralmente del petróleo de Estados Unidos” y “se llevaron nuestras propiedades”, sugi...

riendo que la operación resuelve una deuda histórica, como Putin con la “restitución histórica” de regiones de Ucrania oportunamente ricas en materias primas y en recursos minerales y energéticos, como Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. Pero todavía más falsa porque, cuando el Estado venezolano nacionalizó el negocio de su propio petróleo a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA), las empresas estadounidenses fueron apropiadamente indemnizadas, antes de ser contratadas como socios comerciales del país. Otra cosa es que esa nacionalización saliera peor en Venezuela que en Noruega, una historia que merece ser contada en otra ocasión. La corrupción sistémica que se consolidó con el chavismo no tapa, justifica o suaviza la agresión ilegal imperialista de Trump, cuyo parecido con Putin no es mera coincidencia.