El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. EFE/Chema Moya

Madrid (EFE).- El Gobierno afronta el inicio de año con serias dificultades para aprobar nuevas leyes tras la ruptura con Junts y el distanciamiento de Podemos con la coalición del PSOE y Sumar, un bloqueo parlamentario por el que se acumulan en el Congreso medio centenar de proyectos de ley a la espera de tramitación.

En el congelador hay proyectos desde hace dos años, como la ley de familias o la de universalidad del Sistema Nacional de Salud, cuyos plazos de presentación de enmiendas se han ampliado semana a semana desde que fueron enviados al Congreso en el primer semestre de 2024; y también una veintena de proyectos derivados de decretos ley, que fueron convalidados y entraron en vigor pero que el Gobierno aceptó tramitar como proyectos de ley a instancias de sus aliados.

A ellos se suman proposiciones de ley que el PSOE ha firmado solo o con sus socios, pero que también han quedado aparcadas ante la falta de votos, como la anunciada reforma de la ley mordaza o la dirigida a rebajar la tasa de alcohol al volante.

A la espera del prometido proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2026, en el cajón de los proyectos aparcados hay iniciativas que los ministros presentaron en su día como claves y que muestran la dificultad de gobernar y legislar sin mayoría parlamentaria.