El perfil del alcalde de Nueva York no es exportable a todo Estados Unidos, pero el Partido Demócrata debe tomar nota de la fuerza de su mensaje
El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, tomó posesión del cargo el día de Año Nuevo con un discurso en el que reivindicó claramente el programa para el que fue elegido. “Me han dicho que use esta oportunidad para animar a la gente de Nueva York a pedir poco y esperar aún menos”, proclamó. “No pienso hacerlo. Desde hoy, gobernaremos con amplitud y audacia. No siempre tendremos éxito, pero nadie podrá decirnos que no lo hemos intentado”.
Mamdani tiene 34 años, nació en Uganda y se naturalizó estadounidense en 2018. Fue elegido alcalde el pasado 4 de noviembre con el 50,7% de los votos y una participación del 43%, la mayor en 30 años, con un programa de inspiración socialdemócrata, muy a la izquierda en el sistema político del país norteamericano, cuyo fundamento está en hacer la ciudad más asequible a los ciudadanos. Para ello tuvo que enfrentarse a amplios sectores del Partido Demócrata, empezando por el exgobernador del Estado Andrew Cuomo, que tras perder las primarias contra Mamdani se presentó como independiente y logró juntar un 41% de los votos. Esta incomodidad del establishment demócrata se prolongó durante toda la campaña, con figuras como el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (también de Nueva York) anunciando su apoyo a Mamdani solo 11 días antes de la votación.









