Desde su carisma y su dominio de las redes sociales hasta su mensaje enfocado en la asequibilidad, el socialista logró lo que pocos políticos han alcanzado en los últimos años

Carisma, optimismo, dominio de las redes sociales, un ejército de 100.000 voluntarios a pie de calle y un mensaje conciso. Así logró Zohran Mamdani convertirse en el próximo alcalde de Nueva York en una noche electoral histórica, en la que votaron más de 2 millones de neoyorquinos, cifra que no se superaba desde la década de los sesenta. Su victoria, junto con la de otros candidatos demócratas en Estados como el vecino Nueva Jersey o el sureño Virginia, pone en alerta tanto al Partido Republicano de Donald Trump a un año de su triunfo electoral en las presidenciales de 2024, como al establecimiento del Partido Demócrata. El ascenso contra todo pronóstico del joven político musulmán, inmigrante y socialista, obligará a la cúpula de los demócratas a hacer balance, mientras todavía lucha por superar la crisis existencial que supuso primero la campaña desastrosa de Joe Biden y luego la derrota de Kamala Harris. El partido sabe que debe mirar hacia el futuro, y ese será uno que tendrá que tener en cuenta el movimiento creado por Mamdani.