Las derechas de EE UU difaman, por musulmán, al que este 1 de enero será nuevo alcalde de Nueva York. Él movilizó a sectores a los que la política suele dejar de lado

Desde que Zohran Mamdani ganó las elecciones municipales de noviembre en Nueva York, da la impresión de que los políticos de derechas de todo Estados Unidos no dejan de difamar al primer alcalde musulmán de la ciudad más grande del país. ¿Qué es lo que les da tanto miedo?

A juzgar por lo que dicen, el problema es la religión de Mamdani. Antes de las elecciones, el representante de Florida Randy Fine declaró: “Hay que deportar a Zohran Mamdani de inmediato”. En la noche electoral, escribió: “Los inmigrantes legales que odian a Estados Unidos han elegido a un yihadista musulmán comunista”. La congresista republicana neoyorquina Elise Stefanik ha insistido varias veces —por primera vez durante la campaña— en que Mamdani es “un yihadista”. A Laura Loomer, asesora de confianza de Donald Trump, se la vio inquieta después de la rueda de prensa de tono sorprendentemente amistoso que dieron Trump y Mamdani el 22 de noviembre. Loomer se refirió al futuro alcalde como “el yihadista que está hoy en el Despacho Oval” y aconsejó a Trump que los envíe a todos de vuelta: “Tenemos que salvar a Estados Unidos de esta inevitable toma del poder islámica”.