La rivalidad del duelo recupera su sentido más amplio por el buen momento de los dos equipos de la ciudad condal
El derbi ha recuperado su esplendor, la rivalidad imprescindible para que tenga sentido, el punto más álgido de los últimos Espanyol-Barça (Movistar, 21.00). El juego dirá si la carga emocional y deportiva con la que llega el partido estaba o no justificada después de ser argumentada por la dinámica ganadora de los dos equipos, su clasificación en la Liga y el papel de Joan García. El portero se presenta como la figura central del contencioso por su pasado blanquiazul y presente azulgrana, héroe y villano al mismo tiempo, tan presente que se podría llamar el derbi de
dlKgYIABBFGDkyBggAEEUYOTIGCAEQABhAMgYIAhAAGEAyCAgDEOkHGPxV0gEINzcyM2owajSoAgCwAgA&FORM=ANAB01&PC=U531" target="_self" rel="" title="https://www.bing.com/search?q=joan+García+elpais+deportes&cvid=b17f6d07fcc54a09a5f250cc2043eb51&gs_lcrp=EgRlZGdlKgYIABBFGDkyBggAEEUYOTIGCAEQABhAMgYIAhAAGEAyCAgDEOkHGPxV0gEINzcyM2owajSoAgCwAgA&FORM=ANAB01&PC=U531" data-link-track-dtm=""> Joan García. Y, por si quedaba alguna duda sobre la genuinidad del duelo, el Comité de Árbitros designó a un colegiado catalán, Víctor García Verdura, para dirigir el encuentro en el campo blanquiazul que se levanta en Cornellà-El Prat después de la caída de Sarrià.






