El club catalán firma su mejor inicio desde 1995, año de su última victoria en Chamartín
El Espanyol ha renacido esta temporada. Un club habituado al sufrimiento, a caminar siempre al borde del precipicio y con un propietario ausente al que la grada se enfrentaba con protestas, se descubre renovado de ilusión. Tras la urgencia ha llegado la calma institucional, la movilización social y los buenos resultad...
os deportivos. “El Espanyol ahora mismo está volando”, resumía días atrás Manolo González, el técnico. La transformación se ha traducido hasta el momento en 10 de 12 puntos posibles, invicto tras derrotar a Atlético, Osasuna y Mallorca, y empatar contra la Real Sociedad. El equipo ocupa puestos de Champions, empatado con el Barcelona. Ahora el club vive su propia redención, pasando de sufrir la temporada pasada hasta el último partido por conseguir la permanencia a completar el mejor arranque de temporada en 30 años.
Otro dato histórico podría superarse hoy en el partido contra el Real Madrid en el Bernabéu (16.15, Movistar). Aquel mismo curso, 1995-96, el Espanyol ganó por última vez en el estadio blanco gracias a un doblete de Jordi Lardín bajo la dirección de Camacho el 21 de abril de 1996. “Si eso hace 30 años que ha pasado, ya te dice la dificultad del partido. Historia hizo Cristóbal Colón. No creo mucho en las estadísticas”, ironizó González.






