El también director ha protagonizado en las últimas décadas todo tipo de noticias por sus comentarios racistas, antisemitas y homófobos. Ahora trabaja en su último proyecto, ‘La resurrección de Cristo’, al mismo tiempo que estrena nueva vida como soltero y padre de nueve hijos

Cuando este sábado 3 de enero cumpla 70 años, Mel Gibson soplará las velas con algunos de sus nueve hijos (ha restañado heridas y se lleva bastante bien con todos) en California, su residencia habitual, y seguro que enciende uno de los puros a los que es tan aficionado. La ocasión lo merece. Y más después de que esta misma sem...

ana el propio actor haya hecho público su divorcio de su hasta ahora mujer y madre de su noveno vástago, Rosalind Ross.

Pero ese es solo un capítulo personal al que ha hecho frente mientras está sumergido en la posproducción de La resurrección de Cristo, tras adelantar su rodaje de 2026 al otoño de 2025. A sus siete décadas, el neoyorquino, que vivió su adolescencia y sus primeros pasos en el cine en Australia, atraviesa un momento extraño: acaba de hacer pública su separación (aunque ocurrió a finales de 2024) y ha rodado por fin su ansiada segunda parte de La pasión de Cristo (2003). Pero no ha logrado el perdón de Hollywood, tras lustros de comentarios racistas y antisemitas, problemas legales, declaraciones delirantes, momentos delicados y apuestas religiosas como la misa en latín más del siglo XIX que del XXI, el rito tridentino. Por cierto, para ello ha construido dos iglesias. Cada vez que William Wallace arengaba a los escoceses en pos de la libertad en Braveheart, lo hacía para todos. Gibson, al contrario que su personaje, solo ansía que el mundo se reduzca a su limitado punto de vista.